Había mucho que escribir respecto del 2007, pero lo cierto es que he dejado de creer en estos cierres algo “impositivos”, y me arriesgo por la continuidad. Sólo me atrevería a afirmar que he aprendido de mejor o peor forma a lidiar conmigo, y con lo que en efecto soy.
Veamos como va la mano el 2008. (Apostemos por la mejora continua).